Wednesday, September 28, 2016

Crema de boniato al curry.


Los americanos son muy creativos con los boniatos. Los fríen como si fueran patatas y los sirven con las hamburguesas, también hacen sopas y purés. En mi casa solo hemos comido boniato asado, nunca de otra manera, pero ahora me he apuntado a las modas de aquí y lo incluyo en muchas comidas. Anoche se me ocurrió hacer una crema, la textura es ideal, os cuento como la hice:

Ingredientes:

Crema

2 Boniatos grandes (o 4 pequeños).
2 Zanahorias.
1 Manzana.
1 cebolla pequeña.
4 dientes de ajo.
Medio pimiento rojo.
2 Cucharadas de curry
Media cucharada de jengibre molido
Sal y pimienta
1 lata de leche de coco (400 ml).
Media taza de agua.
1 poco de pimiento cayenne molido (opcional, solo si os gusta el picante).

Garbanzos tostados. Ya os conté como se hacían en detalle en esta otra receta. Pero lo repito aquí brevemente. 

1 Lata de garbanzos.
Aceite de oliva
Sal y pimienta
1 poco de pimiento cayenne molido (opcional, solo si os gusta el picante).

Elaboración:

En una sartén sofreímos con aceite de oliva los ajos picados, el pimiento, la manzana, la cebolla, los boniatos y las zanahorias cortadas en cubos. Durante 5 minutos, hasta que se empiecen a poner blanditos. Añadimos entonces las especias, el curry, la sal,la pimienta. El jengibre lo dejaremos para el final. Removemos bien y dejamos sofreír durante un par de minutos más. Entonces echamos la leche de coco y la media taza de agua, y cocemos durante 25 minutos, o hasta que todo esté blando como para pasarlo por la batidora. Añadimos el jengibre justo al final.

Lo batimos todo en la batidora y corregimos de sal y picante si es necesario.

Mientras hemos hecho el puré, habremos puesto en una bandeja de horno los garbanzos escurridos sal pimentados y bien untados de aceite de oliva. Los metemos en el horno durante una media hora, o hasta que estén crujientes. A nosotros nos gustan con un poco de picante, pero según prefiráis.

Servimos la crema y repartimos los garbanzos por encima. 

Buenísimo.

Menuda receta para este otoño :) Espero que la probéis y os guste.

Ciao,

Conchi



Tuesday, September 27, 2016

Sesame Place- Un dia de paseo por Barrio Sésamo en Langhorne (Pennsylvania).


Si el año pasado hicimos una fiesta para celebrar el primer cumpleaños de Elvira, este año decidimos hacer una escapada al que pensamos que podría ser su lugar favorito del momento: Sesame Place, en Langhorne, Pennsylvania. Se trata de un parque temático de Barrio Sésamo, donde podríamos conocer a todos nuestros amigos peludos: Elmo, el Monstruo de las Galletas (Cookie Monster), la Gallina Caponata (Big Bird). ¡Ahora que lo pienso, no sé si le hacía más ilusión a ella o a nosotros!!! 


La mayoría de las atracciones están diseñadas para niños pequeños (entre 2 y 5 años) y es además parque acuático, ¡así que echad los bañadores en la mochila! El viaje desde Boston se nos montó en 7 horas de coche, pero mereció la pena, han pasado ya unos meses y Elvira todavía se acuerda de "la casita de Elmo". A veces nos montamos en el coche y dice "vamos a la casita de Elmo". 




Es sin duda una paliza. Parque de atracciones, con colas, calor, cambios de pañales y bañador, arrastrando el carro y la mochila con 1000 cosas, y la cámara de fotos. Realmente admiro a la determinación de las familias que van a Disneyworld, porque este parque es bastante más manejable, ¡y nos dejó molidos!



Las entradas se sacan con antelación en la web, cuestan en torno a los 45 USD y hay descuentos en plan 2 días por el precio de 1, y en otoño es más barato porque el parque acuático está cerrado, solo está abierta la parte de los columpios, ¡pero hay un montón de actuaciones de Halloween! También en Navidad.


Lo que más nos gustó fue sin duda saludar a todos los habitantes de Barrio Sésamo. Se colocan en distintos sitios del parque, y podéis hacer fotos con ellos. ¡Todas las que quieras! Elmo está en una zona acordonada, porque en Estados Unidos es el más popular. Pudimos conocer a Elmo, Cookie Monster, Coco, Abby, Zoe, al Conde Contar, Epi, Blas, Rosita, al basurilla... ¡y más! El momento más feliz cuando Elmo le chocó los 5 a mi niña. Que ilusión le hizo. Y a mí más de verle la carita.





Y el desfile del final del día, donde todos bailan y cantan. ¡Aseguraros de coger sitio pronto!





Ya estamos pensando el volver el año que viene. Besos!

Conchi

Monday, August 8, 2016

Cogiendo frambuesas en Smolak Farms, North Andover (Massachusetts).



















La mayoría de los americanos tienen un corazón granjero, y aunque ahora vivan en una ciudad grande, mantienen la tradición de salir al campo y coger los frutos de cada estación y aprender sobre la cosecha. Nosotros no somos americanos, pero estamos absolutamente enamorados de la estampa de la granja roja y el huerto de arboles. Los animales. Coger tus propias frutas y llegar a casa y hacer una tarta o mermelada. O potitos. Pintoresco a rabiar y reconozco que no me puedo resistir... 

Los que lleváis un tiempo siguiendo el blog, sabréis que solemos ir a coger manzanas en otoño. Esperamos ese día con emoción cada año, como si vinieran los reyes. Pues bien, en verano se cogen los berries: fresas, frambuesas, moras y arándanos. Y aunque hace calor, merece la pena alejarse del tumulto de las playas sin apenas chiringuitos y escaparse al huerto. 

Además, las granjas suelen tener un puesto de helados y smoothies caseros, y hechos con la misma fruta de la granja... un smoothie de medio litro que nos pusieron, yo ya ni quería mas. 

La granja que visitamos se llama Smolak Farms en North Andover, al norte de Massachusetts. Es como un parque temático con petting zoo, columpios, heladería, tienda de regalos... y las frutas. Para el que no lo sepa, se dice PYO- Pick Your Own. El fin de semana que estuvimos se podían coger frambuesas y arándanos azules.  Te dan las cajitas en un kioskillo a la entrada y luego pagas al peso, 6,99 dólares la libra. Y por el camino puedes comer todas las que quieras, claro que después del smoothie... cualquiera. 

Elvira si que picó unas cuantas, me sorprendió porque comer no es lo suyo. Llenar la cajita lleva su tiempo, y hay que cogerlas con mucho cuidado para no romperlas. Apretándolas entre los dedos solo lo justo y tirando. Si están bien maduras, salen limpias, sin tallo. 

Cuando terminamos la recolecta nos sentamos a descansar a la sombra de un árbol y nos cagó un pájaro, jajaja, no es broma, la pobre Elvira todavía se acuerda y se señala el bracito y dice "aquí". 

Los chicos de la granja fueron super apañados, y antes de irnos nos regalaron una docena de donuts caseros. Nos quedamos muy contentos, y aprendimos nuevas palabras, como alpaca. Fue el animal favorito de Elvira, porque había una alpaca bebé y una alpaca mamá. 


Me la como.



Hasta pronto!



Conchi






Wednesday, August 3, 2016

Una fiesta de los años 20 en Ipswich (Massachusetts).

... Habéis pensado alguna vez, si pudierais viajar en el tiempo, a dónde os gustaría ir? Un lugar, una época, quien seríais? Cierro los ojos y me imagino el Nueva York de los años 20, irradiando prosperidad económica, dónde nadie tiene miedo. Los Ford T relucientes por las calles. Las ciudades son protagonistas por primera vez en Estados Unidos y la gente deja las granjas buscando un estilo de vida urbano. La liberación de la mujer. El jazz, las fiestas, las charlas hasta el amanecer... 

Si. Convencida.

Viajaría a los felices años 20, en Nueva York o Paris. Y sería una moderna, al estilo Zelda Fitzgerald en sus años dorados, una flapper (como se dice por aquí). Llevaría vestidos con brillos, plumas y perlas en el pelo, y mucho maquillaje. Contaría historias que habría leído en algún sitio a los extraños, y posiblemente fumaría pitillos de esos largos. Me ganaría la vida escribiendo novelas, y aunque la ley seca estaría haciendo de las suyas, yo sabría dónde conseguir whiskey Ha! 


Por eso me hizo tanta ilusión la fiesta del domingo pasado en Crane Estate, Ipswich, al norte de Massachusetts.  Durante 5 horas- que pasaron como 5 minutos- jugamos a ser Zelda y Scott, y nos metimos muy bien en el papel. Nosotros y el resto de los invitados, todos se habían tomado muy en serio la estética de la época. Solo los móviles nos delataban. El escenario ayudaba, y es que la mansión y sus jardines eran mejor que el decorado de cualquier película. Y con la música, la compañía y las cervezas... ya solo quedaba dejarse llevar!




Es el cuarto año que los Trustees y Boston Swing Central organizan el evento, y las entradas vuelan. Aunque había en torno a 1500 personas el ambiente era relajado, las varias secciones del espectacular jardín- que llegaba hasta la playa- daban mucho juego.




Había kioscos con comida y bebida a precios razonables, música en vivo y dos zonas de baile, donde verdaderos cracks del swing hacían piruetas! Para los novatos como nosotros, había clases para aprender tus primeros movimientos. Elvira los seguía todos con atención, esa tarde nació una estrella del swing... 

Oh! y casi me olvidaba, los juegos típicos de la época!




Ya os decía que se nos paso el rato volando! También podías dar una vuelta en un Ford T!



Un verdadero viaje en el tiempo, un pequeño regalo para la imaginación, pasar la tarde en los años 20! Aunque reconozco que cuando cayó la noche, agradecí quitarme los tacones y el maquillaje, y regresar a 2016, a la vida cotidiana, donde tampoco se está nada mal!

Conchi








Monday, May 23, 2016

Los cerezos en flor de Washington D.C.

Hola! Estaba a puntito de irme a la cama, cuando he pensado en pasar por aquí, y contaros una historia de viajes de esas que me encantan. Hace poco mas de un mes que decidimos coger el coche y salir en busca de la primavera. Cogimos la carretera dirección sur y 7 horas mas tarde estábamos en Washington D.C. rodeados de flores, turistas en manga corta y casas coloridas. Parecía que habíamos aterrizado en otro planeta y con el chaquetón puesto. 


Los cerezos que rodean toda la zona monumental estaban en flor, y en la ciudad se respiraba ambiente festivo, porque esa precisa semana del año atrae a miles de visitantes para ver el espectáculo de color.  Un poco mas concurrido de lo que esperábamos, pero conseguimos encontrar nuestros rinconcitos especiales entre la multitud. 


La mayoría de los cerezos se concentran en torno al Tidal Basin, que es el lago que se encuentra frente al monumento de Jefferson. Este monumento es normalmente el menos visitado de todos (siendo el de Lincoln el que más) porque está bastante lejos y se te suele acabar el agua a mitad de camino y te das la vuelta. Pero todos los turistas parecían tener la determinación suficiente para llegar a la meta ese fin de semana. Había incluso quien empujaba.


Para el que no lo sepa, estos cerezos fueron un regalo de Japón a la ciudad de Washington en el año 1912. En Tokyo hay también un festival muy sonado en torno a los cerezos. Esperamos poder ir algún año, pero mientras tanto, nos contentamos con este :) y mucho. 


El fin de semana clave suele ser entre el último de marzo y el segundo de abril. Dependiendo de lo frío que haya sido ese invierno. Este chico tiene un blog dedicado a esto, y hace updates diarios con fotos del estado de las flores. Imprescindible. No me lo perdí ni un día. En los días previos al viaje me levantaba con la ilusión de ver la previsión y no de desayunar, que ya es raro.


Antes de llegar al monumento de Jefferson, el sendero pasa por el monumento a Martin Luther King, que es uno de mis favoritos. Siempre se me ponen los pelos de punta al imaginarme cómo tuvo que ser el speech de "I have a dream" a tan solo unos metros de aquí. Frente a 250,000 personas. 



Además de darle la vuelta al ruedo, y ya que estábamos, también fuimos a ver la reflecting pool y a nuestro querido Lincoln. Elvira dijo su nombre por primera vez mientras estábamos allí. Con la boca abierta nos quedamos. Creo que estaba inspirada y quería ensayar su speech futuro ante las multitudes :)



Después de tanto andar nos comimos un perrito en un kiosco y nos tumbamos bajo un cerezo. Había sido una jornada agotadora, pero lo habíamos pasado bien, y habíamos desconectado! Aun nos quedaban otros dos días para continuar la aventura en la capital, que decidimos pasarlos entre Georgetown, el zoo y los museos Smithsonian. En otro ratico os cuento más!



Ciao!

Conchi


Friday, March 18, 2016

La casa de Lizzie Borden en Fall River (Massachusetts).

De las últimas excursiones que hemos hecho, esta ha sido la que más me ha impresionado. Posiblemente porque después de llevar más de tres años viviendo a tan sólo 45 minutos de Fall River (y con lo que nos movemos), no conocía la macabra historia de Lizzie Borden y los asesinatos que sucedieron en esta casa hace 150 años. Mi querida Nueva Inglaterra no deja de traerme sorpresas :)

Aunque este no es mi género, prefiero las historias alegres y de colores, os lo voy a contar. Porque la trama y la visita a la casa, junto con la película me han tenido asustada al punto de no querer ir sola a la cocina por la noche. Jeje. Y con pesadillas. 


Lizzie Borde era la menor de dos hermanas y supuestamente (nunca fue condenada) asesinó a su padre y a su madrastra con un hacha. A sangre fría, y con un plan maestro. Lo mas escalofriante de todo, es que este fue uno de los primeros asesinatos documentados por la prensa, y hay imágenes prácticamente de todo. DE TODO. Fotografías y documentos de uno de los juicios más famosos de la historia de América.



A pesar de que todo apuntaba a ella, nunca fue condenada, porque en la época era inconcebible que una mujer pudiera cometer semejante barbarie. Tras salir airosa de los juicios, se quedó a vivir en la zona a pesar de toda la presión social. Le escribieron una canción que cantaban los niños de la zona en sus juegos...

"... Lizzie Borden took an axe, gave her mother forty whacks, 
When she saw what she had done, gave her father forty one..."

"... Lizzie Borden cogió un hacha, y le dio a su madre 40 hachazos
Cuando vio lo que había hecho, le dio 41 a su padre..."

La casa está conservada tal cual, y la gente que lleva el tour hace muy buen trabajo con las explicaciones. Te van enseñando fotos originales del suceso, y contándote detalles que hacen que se te pongan los pelos de punta. No se meten en lo paranormal, eso lo dejan para el tour de noche, y los  que se quedan allí a dormir (es un Bed and Breakfast!).  Valor tienen. Un chico se mareó durante el tour en la habitación donde habían matado a la madrastra, y al parecer es algo bastante habitual. Qué susto. Cuando acabó el tour y me di cuenta de que se me había olvidado el abrigo de Elvira en esa misma habitación casi me hago pis de pensar que tenía que volver a por él... como un rayo subí y bajé.


¿Os atreverias a dormir aqui?? Yo desde luego que no!!! 

Conchi